En qué mitos se menciona el café como mensajero de los dioses

Dios griego divino

El café, más allá de ser una bebida popular a nivel mundial, posee una rica historia entrelazada con leyendas y mitos de diversas culturas. Su origen, aunque científicamente documentado, se ve envuelto en narraciones fascinantes que lo vinculan con lo divino y lo sobrenatural. Estas historias no solo explican su descubrimiento, sino que también le otorgan un significado simbólico que trasciende su valor como simple estimulante.

Desde Etiopía, su lugar de nacimiento, hasta el mundo árabe y llegando a Europa, el café ha sido protagonista de relatos que lo presentan como un don de los dioses, un instrumento de profecía o incluso una sustancia mágica. Explorar estos mitos nos permite comprender cómo las diferentes sociedades han percibido esta bebida y cómo ha influido en sus creencias y costumbres a lo largo de la historia.

Contenido

La Leyenda de Kaldi y los Dioses Etíopes

La leyenda más popular sobre el origen del café es la historia de Kaldi, un joven pastor etíope. Kaldi observó que sus cabras se volvían inexplicablemente energéticas después de comer las bayas rojas de un arbusto desconocido. Intrigado, el pastor probó las bayas él mismo y experimentó una sensación similar de vigor y euforia.

Convencido de que había descubierto algo especial, Kaldi llevó las bayas a un monasterio cercano. Inicialmente, los monjes desaprobaron el descubrimiento, considerando las bayas como una distracción de la oración. Sin embargo, después de probarlas, descubrieron que las ayudaban a mantenerse despiertos durante las largas horas de meditación nocturna.

Esta leyenda, aunque posiblemente apócrifa, vincula el café con lo divino al presentarlo como una bendición para los monjes, permitiéndoles una mayor conexión con lo espiritual. Los dioses, aunque no mencionados directamente, habrían provocado la reacción de las cabras, llevando al descubrimiento de la bebida revitalizante.

El Café y los Sufíes en Yemen

En Yemen, el café se asociaba estrechamente con los sufíes, una corriente mística del Islam. Estos místicos utilizaban el café para mantenerse despiertos durante sus rituales de dhikr, las prácticas de recordación divina que buscaban la unión con Alá. El café no era simplemente un estimulante, sino una herramienta para facilitar la conexión espiritual.

La bebida se convirtió en un elemento crucial en los monasterios y conventos sufíes, donde se utilizaba para intensificar la experiencia de la oración y la contemplación. Se creía que el café purificaba el cuerpo y el alma, preparando al individuo para la experiencia trascendental. Incluso se le consideraba una ayuda para alcanzar estados de éxtasis.

Algunas historias afirman que el propio profeta Mahoma bebía café, aunque esto es debatible, la asociación del café con el Islam y la tradición sufí le otorgó una aura de sacralidad y legitimidad. La bebida se veía como una bendición de Alá para aquellos que buscaban la cercanía divina.

El Café como Bebida Prohibida en La Meca

A pesar de su aceptación por los sufíes, el café experimentó periodos de prohibición en La Meca y otras ciudades del mundo islámico. Algunos líderes religiosos consideraban que el café fomentaba la reunión y conversaciones inapropiadas, desviando a la gente de sus obligaciones religiosas.

Se temía que el café causara excitación y que la gente, en estado de euforia, pudiera cometer actos pecaminosos. Se extendieron rumores sobre sus efectos nocivos, atribuyéndole propiedades embriagantes e incluso heréticas. Estos temores llevaron a edictos que prohibían su consumo y venta.

Sin embargo, a pesar de las prohibiciones, la creciente popularidad del café y su valor como ayuda para el culto y la comunidad fueron demasiado fuertes. Eventualmente, las prohibiciones fueron levantadas o atenuadas, y el café se consolidó como una bebida aceptada y apreciada en el mundo islámico.

La Llegada del Café a Europa y los Temores de la Iglesia

Mapa antiguo, religiosos, café y temor

Cuando el café llegó a Europa en el siglo XVII, inicialmente fue recibido con desconfianza y temor por parte de la Iglesia Católica. Algunos sacerdotes lo consideraban una "bebida del Islam", asociada a prácticas y creencias heréticas. Se le denominaba "vino de Satán".

Existía la creencia de que el café era un sustituto del alcohol, y por lo tanto, una amenaza para la industria vinícola, que era una importante fuente de ingresos para la Iglesia. Además, se temía que las casas de café se convirtieran en lugares de reunión para conspiradores y disidentes.

Sin embargo, la leyenda urbana de que el Papa Clemente VIII probó el café y lo declaró "verdaderamente cristiano", pues disipaba las dudas, contribuyó a su aceptación gradual. Esto, junto con su creciente popularidad entre la nobleza y la burguesía, aseguró su lugar en la sociedad europea.

El Café y la Profecía en Turquía

En la cultura turca, el café no era solo una bebida, sino también un medio para la adivinación. La práctica de leer la borra de café, conocida como tasseography, se convirtió en una tradición arraigada.

Después de beber el café, se invertía la taza y se leía los patrones formados por los posos de café para predecir el futuro. Se creía que los símbolos y las figuras revelaban información sobre el amor, la salud, el trabajo y otros aspectos de la vida.

Esta práctica se consideraba una forma de comunicación con el mundo espiritual, donde los dioses o los espíritus transmitían mensajes a través de las imágenes en la taza. La cafeína, por ende, era vista como un catalizador para estas conexiones divinas.

En resumen

Las leyendas y mitos relacionados con el café, desde la historia de Kaldi hasta las prácticas de adivinación en Turquía, demuestran la profunda influencia que esta bebida ha tenido en diversas culturas. Estas narraciones no solo explican su origen y su propagación, sino que también reflejan las creencias, los valores y las preocupaciones de las sociedades que lo han adoptado.

El café, a través de los siglos, ha sido percibido como un don de los dioses, un aliado espiritual, una sustancia prohibida y un instrumento de profecía. Su rica historia mitológica subraya su importancia cultural y su capacidad para trascender su condición de simple alimento, convirtiéndose en un símbolo de conexión, comunidad y espiritualidad.

Relacionado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Go up