Qué variedad de café es más común en Perú y Bolivia

Café andino: tradición

El mundo del café es vasto y complejo, mucho más allá de la simple distinción entre café soluble y molido. La variedad de grano es un factor crucial que impacta significativamente en el sabor, aroma y cuerpo de la bebida final. Perú y Bolivia, países con condiciones climáticas ideales para el cultivo de café, albergan una diversidad de tipos de granos que contribuyen a la riqueza de la industria cafetera latinoamericana.

Comprender estas variedades no solo es importante para los cultivadores que buscan optimizar sus cosechas, sino también para los amantes del café que desean explorar una gama más amplia de sabores. Desde las cepas tradicionales hasta las innovaciones genéticas, cada grano ofrece una experiencia sensorial única. Este artículo explorará las variedades más comunes en Perú y Bolivia, destacando sus características distintivas.

Contenido

Arábica: La reina del café

El Arábica es, sin duda, la variedad de café más cultivada a nivel mundial, y Perú y Bolivia no son la excepción. Representa la mayor parte de la producción en ambos países debido a sus características organolépticas superiores. Originalmente de Etiopía, se ha adaptado a las altitudes de los Andes, prosperando en climas templados y húmedos.

Dentro del Arábica, encontramos subvariedades como Typica y Bourbon, que se consideran las cepas originales y, por lo tanto, las más valoradas por su sabor complejo. Estas subvariedades tienden a producir granos más grandes y ofrecen perfiles de sabor más refinados, con notas florales y frutales. Sin embargo, también son más susceptibles a enfermedades.

La popularidad del Arábica radica en su bajo contenido de cafeína y su acidez equilibrada, que lo hacen ideal para una amplia gama de métodos de preparación, como el filtro, la prensa francesa e incluso el espresso. Su demanda constante en el mercado internacional impulsa la producción en ambos países.

Caturra: Productividad y calidad

La Caturra es una mutación natural del Bourbon, descubierta en Brasil. Es conocida por su alta productividad, lo que la convierte en una opción popular entre los caficultores que buscan maximizar sus rendimientos por hectárea. Su menor tamaño arbustivo facilita la recolección y el manejo en terrenos inclinados, comunes en las regiones cafeteras de Perú y Bolivia.

Aunque algunos puristas han criticado su sabor como menos complejo que el del Bourbon original, la Caturra bien cultivada y procesada puede ofrecer un perfil de sabor vibrante con notas cítricas y un cuerpo ligero. La aplicación de técnicas de cultivo innovadoras y el control riguroso de la calidad han mejorado significativamente la reputación de esta variedad.

En Perú, particularmente en las regiones de Cusco y Puno, la Caturra es ampliamente cultivada debido a su adaptabilidad a las diferentes altitudes y su relativamente corto ciclo de maduración. En Bolivia, se encuentra principalmente en las laderas de los Andes, donde el clima fresco favorece su desarrollo.

Castillo: Resistencia a la roya

La Castillo es una variedad híbrida desarrollada por el Centro Nacional de Investigación de Café (Cenicafé) en Colombia. Su principal característica es su alta resistencia a la roya del café, una enfermedad devastadora que ha afectado a muchas plantaciones en América Latina. Esta resistencia la convierte en una opción estratégica para los agricultores que buscan proteger sus cultivos.

Inicialmente, la Castillo fue objeto de debate debido a su perfil de sabor, que algunos consideraban menos distintivo que el de otras variedades. Sin embargo, las investigaciones y mejoras continuas han permitido desarrollar líneas de Castillo con perfiles de sabor más complejos, acercándose a la calidad del Arábica tradicional.

Hoy en día, la Castillo se utiliza cada vez más en Perú y Bolivia como un componente clave en estrategias de diversificación de cultivos. Su capacidad para prosperar en condiciones difíciles y su contribución a la sostenibilidad de la producción cafetera la hacen invaluable.

Pacamara: Granos gigantes y sabores exóticos

Andes vibrantes, café y textiles coloridos

La Pacamara es un híbrido entre Pacas y Maragogipe, conocido por sus granos excepcionalmente grandes. Es una variedad relativamente poco común, pero está ganando popularidad entre los productores y catadores de café de especialidad en Perú y Bolivia. Su origen se remonta a El Salvador, donde fue desarrollada a mediados del siglo XX.

Los granos de Pacamara se caracterizan por su forma irregular y su tamaño imponente, lo que requiere un manejo cuidadoso durante el procesamiento. Su perfil de sabor es notoriamente complejo, con notas florales, frutales, achocolatadas e incluso especiadas. La Pacamara suele tener un cuerpo cremoso y una acidez brillante.

En Perú, se cultiva principalmente en las regiones de Villa Rica y Puno, donde las condiciones climáticas y la altura favorecen el desarrollo de granos de alta calidad. En Bolivia, se encuentra en menor proporción, pero está ganando terreno entre los productores innovadores que buscan ofrecer productos diferenciados.

Catuaí: Adaptabilidad y versatilidad

La Catuaí es otra mutación del Mundo Novo, un híbrido entre Typica y Bourbon. Es ampliamente cultivada en América Latina debido a su excelente adaptabilidad a diferentes condiciones climáticas y suelos. Su tamaño arbustivo compacto facilita la recolección y su buena productividad la convierte en una opción rentable para los agricultores.

Existen dos variedades principales de Catuaí: Amarillo y Rojo, que se diferencian por el color de sus cerezas. El Catuaí Amarillo suele tener una acidez más brillante y un perfil de sabor más frutal, mientras que el Catuaí Rojo tiende a ser más suave y equilibrado. Ambas variedades ofrecen un cuerpo medio y una buena taza.

En Perú y Bolivia, el Catuaí es una variedad común en pequeñas y medianas fincas, donde se valora su capacidad para producir granos de calidad constante con un esfuerzo relativamente moderado. Es una excelente elección para los caficultores que buscan una variedad confiable y versátil.

En resumen

La diversidad de variedades de café en Perú y Bolivia es un tesoro que debe ser preservado y promovido. El Arábica sigue siendo la variedad dominante, pero la creciente adopción de variedades como Castillo y Pacamara demuestra una apuesta por la innovación y la sostenibilidad en la industria cafetera. Cada variedad ofrece una experiencia sensorial única, y la elección de la más adecuada depende de las preferencias individuales del consumidor.

El futuro del café en Perú y Bolivia reside en la combinación de tradición y tecnología. El conocimiento profundo de cada variedad, junto con la aplicación de prácticas agrícolas sostenibles y procesos de beneficio de alta calidad, permitirá a estos países continuar produciendo cafés de excelencia que deleiten a los amantes del café en todo el mundo.

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